Siempre fui una niña con una gran sensibilidad, LO RECONOZCO.
Mi abuelo paterno, falleció antes de que yo naciera, no lo conocí, y como ya he contado en alguna ocasión, lo veía, y nunca me dio miedo, siempre nos miraba apoyado en el marco de la puerta, y sonriéndonos, lo veía como una persona normal, solo que no lo conocía.
Yo supuse mas adelante, que aquel hombre que veía era mi abuelo, hasta que años después, ya casada, mi padre me mostró una foto de el de pequeño con sus hermano, hermanas y padres…. «Ese es el hombre que yo veía de pequeña!» , ese grito me salió solo, me sorprendió después de tantos años reaccionar así, pero fue como un «flash» lleno de emoción.
Eso no quita, que cuando yo les contaba a mis padres que lo veía, ¡«ya estamos con el hombre de azul!«, yo lo veía vistiendo un mono de trabajo azul, igual que el que llevaba mi otro abuelo en vida, no sé porqué… pero lo que me molestaba, es que mis propios padres en ese momento no me creían, y decían que me lo inventaba, «¡pero si lo estoy viendo! ¡está ahí!». Más adelante me dijeron, que era para que no le diera mayor importancia y no lo contara por ahí «para que no me tomaran por loca».
Cuando tuve hijos, me prometí a mi misma, que si alguna vez mis hijos veían algo, siempre los iba a creer, y hablaríamos del tema sin más.
No todos los niños tienen la obligación de ver seres queridos fallecidos, o simplemente personas que ya no están aunque no sean de nuestra familia, no, no es obligatorio, pero si es muy fácil que los vean y sientan, ya que hasta los 7 años son mas espirituales que terrenales, y a partir de ahí, hay personas que siguen desarrollando esa sensibilidad , y otras que simplemente lo olvidan, y creen que era su imaginación, amigos imaginarios o un simple juego.
Yo crecí y en mi adolescencia seguía viendo y sintiendo cosas, cosas que me daban miedo porque no entendía, estaba claro que era un tema que no podías hablar con cualquiera, pero siempre había alguien con quien poder hablar y sentir que no eres la única persona que siente estas cosas, y claro, te sientes mas arropada y comprendida.
Que no veas o sientas algo, no significa que no exista quizás solo signifique que no estas preparado o simplemente no quieres verlo, y si alguna vez has sentido o visto algo, por muy extraño que te parezca, siempre has intentado darle esa explicación lógica que tanto te hace falta por alguna extraña razón, pero reconoce , QUE NO TODO TIENE EXPLICACIÓN.
Yo no quise sentir nada mas, intenté cerrar todos mis sentidos porque no quería pasar más miedo y quería seguir con mi vida terrenaL…. hasta que años después, falleció mi hija, entonces fue cuando pensé : «si hubiera seguido adelante, quizás ahora podría saber de ella»
Porque como es evidente, yo siempre creí que había algo después de la muerte, ¿el qué? no lo sabía, ¿el cielo? ¿el paraíso? ¿la vida eterna como dicen? , la realidad la descubrí cuando Daniela, se nos adelantó en el viaje y cruzó , para nuestra forma de ver las cosas de una manera terrenal, antes de tiempo.
A partir de ahí empecé a leer y a investigar más, no creáis que somos unos poquitos los que creen, ven y sienten, no, lo que pasa es que lo decimos muy bajito para que no nos tomen por locos, porque los que no creen , lo dicen de una manera tan fuerte y con tanta seguridad que te hacen sentir pequeñito, pero no os equivoquéis, en estos casi 8 meses, me he dado cuenta que el 80% de la población, cree, siente, o ha tenido al menos una vez en la vida una experiencia que le ha hecho ver la vida de otra manera.
A mi no me da miedo hablar de esto, ¿por qué?, si quienes no creen en esto lo gritan a los cuatro vientos, yo también puedo decir lo que pienso, ellos creerán que nosotros estamos equivocados, pero nosotros creemos que son ellos los que aun no han abierto los ojos, quizás almas mas jóvenes que aun necesitan mucho mas aprendizaje para poder creer y saber más.
Esta vida es un viaje, un viaje en el que todos nos cruzamos, con nuestros «quehaceres» diarios terrenales, y nuestras misiones espirituales que sin saberlo, llevamos a cabo, a todos se nos termina el viaje algún día, todo viaje se acaba, pero cuando se acaba un viaje, ¿Dónde volvemos? A CASA, y algún día volveremos a hacer otro viaje.
Por eso digo, que la muerte no existe, que hay vida después de la vida, solo que aunque ya hayamos pasado por eso, no nos acordamos, solo tenemos pequeños deja vu de haber estado en sitios, sueños, o conocer personas que parece que las conoces de toda la vida, sentimientos de «esto ya lo había hecho yo».. pero cuando nuestro viaje termine, y volvamos a casa, volveremos a recordar todos nuestros viajes, y nuestra vida en nuestra verdadera casa.
Quizás sea algo complicado de entender, pero si lees el libro de MUCHAS VIDAS, MUCHOS MAESTROS de Brian Weiss, quizás lo comprendas mucho mejor, o ver la película NUESTRO HOGAR que puedes encontrar en youtube también te ayudará a ver las cosas de otra manera.
Nuestros seres queridos ya fallecidos, llamado así de forma terrenal, están ,se puede decir que en una «dimensión» superior desde la que nos pueden ver y acompañar.
Dime la verdad, ¿no es mas bonito pensar así? ¿Qué no todo acaba aquí?
¿Qué cuando alguien se marcha, no es un ADIOS, sino un HASTA LUEGO?
Llamadme loca, pero siempre lo he creído y sentido así.
No os voy a engañar, ver la vida así, me ayuda mucho a ver la partida de mi hija de otra manera, porque sé que ella está bien, y no está sola.
AUNQUE ES EVIDENTE, que su ausencia es, y será siempre dolorosa, porque es inevitable echar de menos y pensar en todo lo que podrías estar haciendo con ella y disfrutando día a día, pero me dicen, me digo a mi misma, y os digo, que debemos quedarnos con lo vivido, lo disfrutado, y en lo feliz que hemos sido, agarrarte a esos momentos, a esos recuerdos, que siempre perdurarán en el alma, y en el corazón.
Y si, Daniela, también tenía esa sensibilidad en vida, veía a las abuelas de mi marido, me decía sus nombres, los cuales no había escuchado nunca, y uno de ellos, yo lo desconocía totalmente, y mucho más, por supuesto que la creí.
NO TENGO PRUEBAS , PERO TAMPOCO DUDAS

